El actual escenario en transporte y movilidad es un cambio de paradigma que se ha fraguado por años y que se proyecta hacia el futuro, en función de nuevas tecnologías y la apremiante necesidad global de reducir la emisión de gases en pos de frenar el calentamiento global, pone a las actividades productivas, y sobretodo el transporte en el foco de esta tendencia. 

Es por ello, que Scania en su rol de proveedor de soluciones de transporte busca ofrecer a sus clientes y al sector, soluciones que combinan la reducción de emisiones, con una operatividad práctica, que mantenga saludables los modelos de negocios de los transportistas.  En Chile en particular, ofrecen soluciones con una amplio abanico de soluciones con combustibles alternativos que llevan a un nuevo nivel la reducción de gases de efecto invernadero, material particulado y ruido. Entre ellos, el  GNL (gas natural licuado) que ofrecen numerosas ventajas, tanto para los operadores como para la sociedad en general.

Los vehículos en base a GNL ofrecen como ventaja clave la reducción significativa de las emisiones contaminantes. En comparación con los vehículos diésel, los camiones y buses a gas natural emiten un 96% menos de material particulado. Además, los vehículos a gas natural generan un 50% menos de ruido ambiental, lo que los convierte en una opción ideal para la operación en entorno urbano. 

También el  GNL es un combustible de menor  costo de combustible en comparación con los vehículos diésel, pero cuenta con una alta disponibilidad y entrega la capacidad de de altas autonomías para el transporte, una frontera que la electromovilidad aún lucha por traspasar, al tener una red de carga incipiente y soluciones con autonomías lejos de las que ofrecen los motores térmicos de la actualidad. 

Además, los vehículos a gas natural contribuyen a la reducción de las emisiones de CO2, un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático. Al utilizar Biogás, en tanto, los índices de reducción de emisiones aumentan exponencialmente, siendo una solución mucho más práctica que la electromovilidad para el transporte pesado. 

 Para analizar la estrategia de productos de Scania conversamos con Daniel Martínez, Director de ventas y Felipe Jaramillo, Jefe de preventas, ambos de Scania Chile.

¿Cuáles son las variedades de soluciones que tiene Scania  en Chile en función de los combustibles?

Tenemos un portafolio disponible de vehículos eléctricos, vehículos a gas y claramente también vehículos diésel, que tienen un nivel de emisiones bastante competitivo en el mercado dado que su consumo es menor. Dentro de estas posibilidades,  hemos visto un gran impulso en el último tiempo de las soluciones a gas, que finalmente es una estructura bastante madura para nosotros porque es un producto que está bien probado en otros mercados durante años. Hemos visto que esta etapa del camino a la sustentabilidad nos viene aportando con muchos aspectos positivos al haberla incluido en Chile. ¿Por qué? Porque el gas es un recurso disponible, emite menos del 96% del material particulado y un 50% menos de ruido. Frente al diésel está teniendo ventaja respecto al precio, por ello creemos que puede dar una oferta de valor para los transportistas en el país. 

En Scania Brasil tienen mucha experiencia en vehículos de gas, ¿cómo se lleva esa experiencia al consumidor chileno? 

Bueno, lo primero que nosotros hicEl actual escenario en transporte y movilidad es un cambio de paradigma que se ha fraguado por años y que se proyecta hacia el futuro, en función de nuevas tecnologías y la apremiante necesidad global de reducir la emisión de gases en pos de frenar el calentamiento global, pone a las actividades productivas, y sobretodo el transporte en el foco de esta tendencia. 

Es por ello, que Scania en su rol de proveedor de soluciones de transporte busca ofrecer a sus clientes y al sector, soluciones que combinan la reducción de emisiones, con una operatividad práctica, que mantenga saludables los modelos de negocios de los transportistas.  En Chile en particular, ofrecen soluciones con una amplio abanico de soluciones con combustibles alternativos que llevan a un nuevo nivel la reducción de gases de efecto invernadero, material particulado y ruido. Entre ellos, el  GNL (gas natural licuado) que ofrecen numerosas ventajas, tanto para los operadores como para la sociedad en general.

Los vehículos en base a GNL ofrecen como ventaja clave la reducción significativa de las emisiones contaminantes. En comparación con los vehículos diésel, los camiones y buses a gas natural emiten un 96% menos de material particulado. Además, los vehículos a gas natural generan un 50% menos de ruido ambiental, lo que los convierte en una opción ideal para la operación en entorno urbano. 

También el  GNL es un combustible de menor  costo de combustible en comparación con los vehículos diésel, pero cuenta con una alta disponibilidad y entrega la capacidad de de altas autonomías para el transporte, una frontera que la electromovilidad aún lucha por traspasar, al tener una red de carga incipiente y soluciones con autonomías lejos de las que ofrecen los motores térmicos de la actualidad. 

Además, los vehículos a gas natural contribuyen a la reducción de las emisiones de CO2, un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático. Al utilizar Biogás, en tanto, los índices de reducción de emisiones aumentan exponencialmente, siendo una solución mucho más práctica que la electromovilidad para el transporte pesado. 

imos, cuando partimos este camino hace dos años fue generar las primeras pruebas de vehículos a gas GNL (gas natural licuado), pero anteriormente también realizamos tests con GNC (gas natural comprimido), con un vehículo a gas diseñado sin hibridación; que consume en las cámaras gas directamente, como tiene menos emisiones, no necesita un sistema de postratamiento de gases de salida, como los sistema en base a úrea (adBlue). Así, también los motores Scania están listos para el uso de hidrometano, sin modificaciones, que es una gran ventaja. Claramente tenemos una amplia gama de potencia con la que podemos cubrir soluciones de larga distancia, distribución. que reunen eficiencia y uso práctico y un excelente torque, que es lo que necesitan los camiones pesados, con una torsión efectiva por sobre los 2.200 Newton metros.

 ¿Qué aplicaciones utilizan los clientes que ya están operando con GNL? 

Normalmente es distribución y larga distancia, con buena llegada a nivel regional también. Para las aplicaciones off-road, en cambio, estamos recomendando soluciones en base a  GNC en función de las vibraciones.  Todo depende de la aplicación en que opere el transportista.  Así es posible configurar un vehículo en base a GNC cuya autonomía llega hasta más o menos los 500 km, para mayor distancia, es mejor el  GNL, capaz de sobrepasar los 1.100 km. pero eso también depende de la capacidad instalada para cargar el combustible.  

La empresa Transviña ya lleva un par de años con nosotros y fue la primera en tomar esta tecnología. Ellos trabajan con Lipigas, por ello tienen bastante experiencia en esto. Este año se sumó la flota de Transportes Casablanca y creemos que tenemos buenas perspectivas para el segundo semestre  y sumar más clientes a las soluciones a gas. Lo importante es que exista disponibilidad, que es un principio clave en el  transporte.  Los tiempos en que tú te demoras en cargar el gas es casi lo mismo incluso menor a un diésel, lo que reduce la incertidumbre del operador, a la vez que da un capex mucho más bajo que sumarse apresuradamente a la electromovilidad con una solución 100% electrificada.