Opel Grandland muestra su sofisticado upgrade

 

 

 

Con el Mokka, ganador de varios premios, incluído el Mejor Auto de 2022 en Chile, Opel marcó un punto clave en el desarrollo de la imagen de los componentes del portafolio de este fabricante alemán. Ello permea a otros modelos, como el Grandland, que recibe una actualización para hacerlo más competitivo en el complicado mercado chileno. 

De esta manera, y muy en la línea de los que Stellantis hace con Peugeot, Opel busca diferenciadores en la estética y en lo tecnológico para lograr sus objetivos, sin dejar de lado claro la performance de sus eficientes motores y la fiabilidad alemana de esta casa. 

Así presenta nuevas soluciones como el sistema IntelliLux LED Pixel Light que ofrece una iluminación propia del segmento premium, con más de 168 elementos LED, mientras que su Pure Panel, que ofrece un centro de información para el conductor de 12 pulgadas,  con pantalla táctil a color de 10 pulgadas que se convierte en la principal interfaz para el control de los sistemas de info entretenimiento, que incluyen Apple Car Play y Android Auto. 

Otra de las innovaciones más diferenciadoras, es denominado Highway Integration Assist,  un asistente de integración de autopistas semiadaptativo, que mantienen al Grandland en medio de su carril respetando la distancia con el vehículo que lo antecede y ayuda a entrar a pistas de velocidad con seguridad y control. 

El nuevo sistema se integra con los sistemas de asistencia a la conducción como la advertencia de colisión frontal con frenado automático de emergencia, detección de peatones, asistencia de mantenimiento de carril, reconocimiento de señales de tráfico y detección de somnolencia. Incluye además, control crucero con limitador de velocidad y sensores de estacionamiento delanteros, traseros y sensor de punto ciego, además de cámara 360°.

Estética Mokka

En lo estético, el nuevo Opel Grandland está en gran parte definido por su sello estético denominado Opel Vizor, que ofrece una superficie limpia y oscura, capaz  de entregarle una estética futurista, y que esconde gran parte de la batería tecnológica del modelo. 

Así, el nuevo Grandland luce más vanguardista, con líneas limpias y minimalistas, con fuertes nervaduras laterales que afianzan su personalidad, y que definen un SUV moderno y que promete una buena experiencia para usuarios que inician su familia o requieren de un SUV urbano, versátil y lleno de soluciones prácticas. En ello, Opel logra su cometido y marca una clara diferencia con su antecesor. 

En cuanto a la mecánica, ofrece dos cadenas de poder: un bloque de 1,5 litro, diésel, turbocargado de 130 caballos de fuerza, con 300 Nm de torque, con transmisión automática de 8 relaciones. La alternativa es un 1,2 litro, esta vez de gasolina, con 3 cilindros, y 130 caballos de fuerza, con 230 Nm de torsión, con posibilidades de cada manual de 6 relaciones o automática de 8. 

Comienza la oferta del Opel Grandland desde $23.690.000, para finalizar en $27.790.000.