Ford es una marca especialista en varias áreas. Una de ellas, junto a las pick ups, son los SUV, con nada menos que 8 modelos diferentes, atacando gran parte de los subsegmentos de los omnipresentes utilitarios deportivos. En ese contexto, que puede parecer saturado, la marca del óvalo introdujo hace poco su nuevo Escape, que pudimos probar en su innovadora versión híbrida, la novedad de la marca para avanzar en electrificación. 

Así, con el lanzamiento de su Nueva Escape, actualiza uno de sus más exitosos familiares medianos, que ahora suma opciones innovadoras en tecnología híbrida.

Potencia electrificada

En su exterior, la nueva Escape mantiene un perfil de SUV y se actualiza levemente respecto a su antecesor: mantiene su línea fluida y deportiva, con una amplia parrilla frontal propia de la marca -con el logo como elemento central-,  que ahora luce un poco más alta. Agresivos focos aguzados, se unen mediante la línea que marca el inicio del morro. Renueva su capó y nuevos faros LED. 

En su habitáculo, en tanto, ofrece una experiencia tecnológica, pero sobria, carente de estridencias tecnológicas, pero con  instrumentos digitales y pantalla con su ya conocida interfaz SYNC, que en su cuarta evolución es hoy una de las mejores del mercado, con una interfaz rápida, que permite conexión Apple Carplay y Android Auto sin cable, con una integración fácil de utilizar. 

La variante que probamos se denomina Ford Escape Platinum FHEV AWD, que representa la mayor innovación al contar con una cadena de poder híbrida que se compone de un motor de ciclo Atkinson (con mayor compresión interna y más eficiente que un bloque convencional Otto), que en este caso cuentan con un desplazamiento de 2.5 litros, para 192 caballos de fuerza, en  potencia, que puede alimentar una tracción integral.

Con abundantes elementos de asistencia activa como asistencias avanzadas como Ford Co-Pilot360, con asistente anti-colisión para intersecciones y manejo en reversa, asistencia para evitar colisiones y Freno Automático de Emergencia (AEB) se prepara y aumenta la sensibilidad de la asistencia de frenado para proporcionar una respuesta completa cuando se accionen los frenos. 

Al volante de la tecnología

Una grata impresión deja el andar de la nueva Escape. El torque proveniente de su motor eléctrico se hace notar, y la abundancia de poder es clave cuando se acelera y ambos motores funcionan en conjunto. A velocidades bajas predomina el uso eléctrico, pero cuando es preciso acelerar, se unen ambos impulsores, para generar un emocionante y efectivo impulso, además de un sonido muy grato.

Con abundante poder, es además un auto amigable, como buen SUV, es fácil de manejar, y su interesante head-up-display, que proyecta valiosa información, desde la velocidad, hasta el navegador integrado al smartphone, le da un aspecto lúdico pero muy útil y seguro, al mantener los ojos en la vía.

Un SUV que transita hacia la electromovilidad, sin apuros, generando valor y clientes felices, con conocer la tecnología híbrida, que es hoy -por lejos- la más eficiente y cercana a los usuarios, dentro del incipiente escenario de la electromovilidad.