La palabra revolucionario está algo desgastada en el sector automotor: muchos modelos dicen serlo, pero pocos realmente crearon una revolución como el Mercedes-Benz Clase A, de 2012: el elegante y deportivo hatchback que inauguró toda una serie de gamas más juveniles y compactos, que potenció enormemente las ventas de la casa de Stuttgart, además, de cambiar su imagen frente a múltiples públicos.

Ahora, la Clase A de Mercedes-Benz recibe una actualización, tanto en su variante hatchback como sedán. “Estamos felices de presentar el facelift de la Clase A de Mercedes-Benz, un vehículo que ofrece una solución compacta y versátil para las demandas de la vida moderna de nuestros clientes. Un automóvil más digital, inteligente y seguro, que mantiene su carácter deportivo con tecnología de punta para personalizar la conducción al máximo. Sin duda, la Nueva Clase A establece el estándar en el segmento y promete convertirse en el compañero perfecto para todas las actividades de nuestros clientes”, afirmó Emilio Michel, gerente de la división de Automóviles de Kaufmann. 

La nueva Clase A se compone de dos integrantes: la versión A200 Progressive y AMG Line en sus versiones hatchback y sedán, todas las opciones cuentan con un motor de 4 cilindros y 1.332 cc de desplazamiento, con 163 caballos de fuerza, con 270 Nm de torque. La transmisión 7G-DCT es la encargada de administrar este poder, y ofrecer los cambios de modo de conducción, que permiten sumar versatilidad para enfrentar distintas condiciones. 

Diseño y agresividad

El tamaño compacto de la Clase A, le dota de gran agilidad que lo pone como un deportivo urbano, que se subraya con los pequeños cambios en su diseño: sul capó está inclinado hacia adelante, generando un efecto de nariz de tiburón, más agresivo, que se complemente con sus ángulos faros y las grandes entradas de aire en la parte baja. 

Llantas de  19’’, que pueden ser  en  negro brillante, como opcionales también suman a este look deportivo. En la parte trasera estrena un nuevo difusor, con faros rediseñados, para una evolución sutil y que apuesta a una deportividad elegante y discreta. 

El interior muestra mejoras, como ell volante de nueva generación, terminado en cuero napa de serie, junto con la consola central rediseñada. Cuenta como estándar con una pantalla  independiente con una extensión de 10,25’’ para el panel de instrumentos y la más grande de 10,25’’ en la consola central, ideal para dar un buen uso al sistema de infoentretenimiento que llega en su última generación, MBUX. 

Nada menos que 64 colores de iluminación con juegos de luces para saludar al conductor aportan con un enfoque más lúdico, mientras que el techo corredizo panorámico, de gran tamaño,  permite una mejora en la iluminación natural del habitáculo. Suma, además innovaciones en su sistema multimedia MBUX mejorado o los asientos de confort. 

La lista de equipamiento de seguridad, como buen Mercedes, es muy abundante, con  sistema de frenado de emergencia autónomo (AEB) para peatones y ciclistas, control de velocidad, función HOLD permite mantener el vehículo detenido sin necesidad de mantener constantemente presionado el pedal. El asistente para viento lateral puede detectar a tiempo derivas laterales causadas por ráfagas intensas de viento lateral y asistir al conductor a mantener el vehículo en su carril. Esta gama cuenta con sistemas de seguridad y tecnologías avanzadas que brindan protección de primer nivel para conductores y pasajeros. El paquete de protección del vehículo GUARD 360° es un sistema inteligente que otorga un control integral del vehículo estacionado, que, entre otros atributos, incluye sensores volumétricos, alarma antirrobo, desactivación de la llave de emergencia y protección de remolque.