JAC JS8: la gran experiencia familiar

 

La imparable tendencia en utilitarios deportivos o SUV tiene al mercado chileno inundado en la oferta de estos modelos con un sorprendente crecimiento en los segmentos más grandes, la mayoría hoy con 3 corridas de asientos.

El formato, el espacio, el sentido práctico, el equipamiento y seguridad se imponen en algunos de estos sub nichos, que prometen alta capacidad, y buen equipamiento que pueden disfrutar hasta 7 o 8 personas, que en algunos casos también ofrecen un buen precio y un atractivo diseño. Esa es la fórmula que ha elegido JAC para su JS8. 

Conocedores del mercado nacional, donde la experiencia es particularmente sensible a los diseños que son capaces de ofrecer los fabricantes, el JAC JS8 entrega una excelente experiencia visual, desde su diseño, que recuerda en el frontal a algunos prestigiosos SUV de gama alta, gracias a su toma de aire central, que expresa deportividad, junto con unos ópticos que apuntan hacia el centro, aguzados y que envuelven los laterales.

Poderosos pasos de rueda se complementan con un capó curvado y con nervaduras. Hacia atrás evoluciona con marcadas formas en sus laterales, pero conformando un conjunto atractivo y que dejará satisfecho a quien busca una experiencia SUV que además permite lucir bien en cualquier ocasión.

Experiencias interiores

El habitáculo del JAC JS8 ofrece una grata experiencia, basada en los preceptos y tendencias hoy en boga en el mundo premium. Butacas en eco cuero, detalles deportivos, buenos materiales y ensamblajes, abundancia de pantallas digitales y consola central del tipo “puente”, subrayan el interés de la marca por ofrecer una buena experiencia.

Aunque su frontal es algo agresivo, y en su interior abundan los guiños deportivos, el alma del JAC JS8 es familiar y amigable. Es un auto fácil de conducir, con una buena entrega de potencia y torque, gracias a un motor de 1,5 litros turbocargado, hoy una de las soluciones más comunes en el segmento, y que convoca tanto buen brío en ciudad y carretera, con excelentes consumos, a pesar del tamaño y capacidad del modelo. 

Es capaz de desplegar 180 caballos de fuerza, con  un torque de 288 Nm, la variante de nuestra prueba cuenta con una transmisión automática DCT, de doble embrague, que antes era prerrogativa solo de marcas de lujo y deportivos europeos.  Cuenta además con freno de mano eléctrico y  autohold.

En seguridad contempla seis airbags y cámara 360° en las versiones DCT, y cámara de retroceso, control crucero y carrocería tipo jaula fabricada con acero de alta resistencia en todas las versiones. Además, tiene un equipamiento premium de asistencia donde destaca, según versión: sensor de punto ciego (BSD), luces LED, y un sistema semi automático de estacionamiento, equipamiento mediante el cual se facilita dicha maniobra y se minimiza el riesgo de accidentes, ya sean por distracción propia o de los automovilistas circulantes. 

La unidad que probamos, cuenta una experiencia bastante tecnológica, pero sin caer en el mal tan actual del sobre equipamiento. Con ellos nos referimos a la tendencia de abundar en equipo que muchas veces no se utiliza por los usuarios, y que sin bien aporta, también a veces complica el uso práctico.  A esta experiencia se accede principalmente desde su gran pantalla central que en este caso de  12,3 pulgadas (puede ser de 10, dependiendo de la versión). 

Con conexión a los sistemas Android Auto y Apple CarPlay su funcionamiento es amigable para todos los que utilicen un smartphone.   Además agrega elementos de alto valor para los usuarios, como sunroof panorámico, asiento del conductor y pasajeros calefaccionados y regulables en altura eléctricamente, climatizador, apertura y cierre de maleta a distancia y de manera eléctrica, apertura de puertas sin llave, puertos de carga USB en la segunda corrida y ventilación independiente en la tercera corrida, entre otros elementos.

En el caso del JAC JS8 la experiencia, si bien futurista, gracias a su cuadro de instrumentos digital que cambia en función del modo de conducción; y su interfaz principal de infoentretenimiento logra un buen equilibrio entre lo útil, y atractivo, sin complicar a usuarios menos digitales. Así, ofrece pocos mandos, una pantalla táctil que en el uso es muy similar a la experiencia de un smartphone, y veloz conexión e integración con el teléfono del conductor. Un punto en contra es el difícil acceso de los puertos USB, pero una vez encontrados (bajo el “puente” que aloja el control de su transmisión), la integración es aún más fácil. 

Conducción amigable

En conducción, el JAC JS8 se caracteriza por la amabilidad. Es decir, es un vehículo suave, intuitivo que plantea pocas dudas y sí mucha seguridad. Bien plantado, y con una transmisión bien ajustada. Entrega la potencia y el torque de manera muy progresiva, con pocos sobresaltos. No se trata para nada de una experiencia deportiva, pero si se posiciona como una alternativa que -sin faltarle energía- cautiva por su sutileza. Es un auto que no suma preocupaciones, algo clave en el segmento familiar si se debe conducir y estar atento a la pandilla de hijos y sus amigos.

La transmisión responde de manera suave, y las pérdidas de energía del motor son mínimas, incluso en transiciones. Su volante es suave y liviano, lo que no le resta precisión, mientras que los frenos son firmes, pero no cortantes. A pesar de su tamaño, se percibe ágil y grato al volante.

“Es un vehículo suave, intuitivo que plantea pocas dudas y sí mucha seguridad. Bien plantado, y con una transmisión bien ajustada. Entrega la potencia y el torque de manera muy progresiva, con pocos sobresaltos”.

En la suma se trata de un interesante SUV que convoca a varias de las últimas tendencias: 3 corridas de asientos, motor turbo, transmisión automática y alta digitalización, para ofrecer a un buen precio, una experiencia que la familia, además  de conductoras y conductores ocupados y que viven los desafíos cotidianos agradecerán. Un auto que pronto se convierte en amigo de toda la familia, más aún a un buen precio, desde $16.790.000, según su sitio web

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