New Haval H6:

evolución premium

Rodrigo Castillo C.

Desde que la marca Haval se separa de su matriz Great Wall, comenzó un camino exploratorio de la marca china especialista en SUV no solo para mejorar la percepción de calidad frente a sus clientes, sino también encontrar una identidad propia, y agregar alto valor a sus clientes y usuarios.

Estos desarrollos marcaron una evolución patente en la marca, que de alguna manera lidera esta nueva etapa de autos chinos, con experiencia premium. Ahora con la última encarnación de su SUV mediano, H6 ya es posible decir que este producto es capaz de posicionarse perfectamente en un ambiente de gama alta. Experiencia probada de primera mano.

El factor look

La primera aproximación -desde la estética – a la tercera generación del Haval H6 causa muy buena impresión.  Con un claro aire europeo, esto no es casual, sino la mano de su diseñador, Phill Simmons, ex director de estudio de Land Rover. Bien proporcionado y de líneas simples y elegantes, su perfil es de un SUV tradicional, pero tiene un estilo alto minimalista y muy elegante, que habla de cómo los fabricantes chinos han logrado entender al cliente de exportación.

Así, su exterior ofrece una amplia parrilla frontal, con la marca como elemento central, neblineros laterales, que se conjugan con las tomas de aire bajas, y con los alargados grupos ópticos principales. El efecto que causa es de un punto de fuga desde su frontal, de la cual evolucionan nervaduras que definen su capó y los “hombros” del auto. Nervadura laterales, afinan su figura, mientras que su suave spoiler trasero, con una zaga elevada y la integración horizontal de las luces de navegación y de retroceso, da un efecto deportivo que se complementa con sus sutiles barras en el techo.

En el interior, las sensaciones también son positivas. El estilo sigue siendo ecléctico y minimalista, amplias superficies de buena calidad en materiales y varios espacios para guardar cosas, escondidos tras paneles; ponen el foco en sus dos pantallas digitales. La primera -en línea con las últimas tendencias- es la que reemplaza a los instrumentos, que en la conducción se complementa con un excelente sistema de HUD (head up display), que proyecta información en el parabrisas. 

La gran pantalla central, en tanto es la llave para acceder tanto a los sistemas de infoentretenimiento y navegación, como los parámetros de operación del vehículo, incluyendo la calibración de sus múltiples asistencias a la conducción, dónde el Haval H6 marca diferencias y salta hacia lo premium.

El poder del H6 proviene de un motor de 2.0 litros,  turbo, capaz de proveer de 201 caballos de fuerza, con  320 Nm de torque máximo. Una transmisión automática de doble embrague y siete cambios, que ahora se controla mediante un dial en la consola central. Logra un rendimiento mixto de 13,2 km/l.

Asistencia al futuro

Antes del Haval H6, para tener una primera aproximación a la conducción autónoma (en sus primeras etapas), había que recurrir a marcas y modelos de alto precio o marcas premium. Porque este modelo ahora cuenta -en sus versiones con mayor equipamiento- con una batería de asistencias a la conducción que sorprende e introduce al conductor a una nueva relación con el auto.

Cuenta con control crucero adaptativo inteligente, cámara 360°, sistema de estacionamiento asistido y frenado automático de emergencia contra autos, peatones y bicicletas, que buscan reducir el riesgo en colisiones, utilizando hasta 14 radares y 5 cámaras; todo con  sensores de última generación, que  detectan las señales de tránsito y avisan cada vez que no se pasa el límite de  velocidad.

¿Qué implica esto en la conducción?, básicamente un auto que ayuda activamente a la seguridad de maneras sorprendentes. A diferencia de otros modelos con un alto nivel de asistencias al conductor, el Haval H6, ofrece una experiencia donde estas asistencias son muy fáciles e intuitivas para utilizar, pero requiere de algo de acostumbramiento para comprender los avisos, y cómo opera el modelo.

Así, lo primero es su gran pantalla digital que oficia como cuadro de instrumentos, es innovador, claro y fácil de entender. Con un fuerte foco en la seguridad, el Haval H6 tiene una conciencia constante de las líneas de la calle o autopistas. Cuando las detecta la imagen del auto proyectada en el HUD y en la pantalla, se ve entre líneas verdes. Junto con un trío de íconos en verdes, en la parte baja izquierda que hace de testigo de la conexión de los sistemas de prevención de colisión, punto ciego y el asistenta de carril. 

La magia tecnológica opera en el volante cuando el Haval H6 es programado con estos sistemas sumado a su control crucero adaptativo. En estas circunstancias y con las líneas verdes marcadas tanto en el HUD como en el tablero, se conduce prácticamente solo, moviendo el volante, acelerando si hay espacio delante para llegar a la velocidad seteada, y frenando si detecta algún obstáculo o bien el auto precedente disminuye su velocidad.

La experiencia mejora con la cantidad de cámaras, y el asistente de estacionamiento, que se convierten en potentes ayudas para maniobrar en situaciones de poco espacio. Con todas las guías que provee, es difícil equivocarse en el Haval H6.

Una experiencia que será nueva para muchos conductores, ya que roza el manejo autónomo; pero como las legislaciones no están adaptadas a estos nuevos modelos, el mismo Haval H6 se encarga de recordarnos poner las manos en el volante cada pocos segundos para seguir llevando el timón de este SUV de origen chino que explorar con buenas soluciones el futuro.

Una experiencia premium proveniente de China, con muchas cualidades como su precio, que comienza en $14.790.000 y finaliza con el tope de gama en $18.690.000 (precios con bono), un andar suave y poderoso, además de las múltiples asistencias, que dicho sea, requieren de cierta experiencia para acostumbrarse y poder leer todos los testigos y entender las alertas. 

Mucha tecnología desplegada para un vehículo que podría mejorar la experiencia poniendo un control de volumen convencional, ya que si bien intuitiva, sus interfaces requieren de una fase de acostumbramiento para poder operarlas a su máximo rendimiento. El camino para disfrutar al máximo el Haval H6.

Share This