La evolución de los SUV ya lleva varias décadas y continúa avanzando en el gusto y la demanda de los consumidores: desde el cruce de los todoterrenos con las nobles rancheras en los sesentas y setentas, hasta los últimos SUV deportivos mucha agua -y tecnología- ha pasado bajo el puente. 

Una atractiva variación son los SUV deportivos, o también denominados SUV Coupé, que manteniendo las capacidades de un utilitario deportivo, le añade una carrocería con caída fastback, una de las señas de identidad de los coupés, para hacerlo más dinámico. También pueden contar con trenes motrices más dinámicos y alto equipamiento. El último en sumarse a esta tendencia: el nuevo Fiat Fastback. 

Diseño y deportividad

Lo dicho, el diseño exterior es clave en el nuevo Fiat Fastback, que luce un perfil de líneas suaves, y redondeadas, que le agregan deportividad, principalmente gracias a un poderoso capot, grupos ópticos que marcan los paso de rueda, y marcan el nacimiento de la gran nervadura que atraviesa el auto a lo largo, para terminar en la caída fastback de su luneta trasera, amplia con una antena tipo tiburón y un breve spoiler que una el portalón con la carrocería. 

En el interior, buenos materiales y un estilo sobrio apunta a la performance, más que al lujo, con una importante carga tecnológica, que se expresa en su tablero digital personalizable, y su pantalla central, la interfaz para su sistema de infoentretenimiento. 

Su cuadro de instrumentos digital, de 7 pulgadas,  el display puede ser totalmente digital o simular instrumentos análogos, proyecta información como la fuerza G, la presión del turbo y el consumo en tiempo real, entre otros. En su pantalla central multimedia de 8,4 o 10,1 pulgadas (según versión) ofrece GPS, además de Apple CarPlay y Android Auto con conectividad de forma inalámbrica.

Para ofrece también una experiencia deportiva, Fiat dotó al nuevo Fastback de un motor de tres cilindros, turbocargado, de apenas 1,0 litros, pero capaz de ofrecer 120 caballos de fuerza, y más importante aún: 200 Nm de torque, que aporta a un manejo mucho más dinámico y con brío. Administra su fuerza con una transmisión automática de 7 relaciones. 

Con ello puede pasar de 0 a 100 km/h en tan solo 10,2 segundos, con un consumo de combustible de  hasta 14,6 km/l en carretera.