Una de las marcas más interesantes del último tiempo en el mercado chileno es Cupra. Alejado de las tendencias algo aburridas de los SUV tradicionales, su trabajo de imagen de marca para lograr diferenciarse tanto de su casa matriz -Seat-, como de otros logos del Grupo Volkswagen ha sido claro, eficiente y bastante espectacular. Lo logra, no solo desde el marketing, sino desde el diseño, la experiencia y claro, el performance. 

El último resultado de esta cuidada estrategia en Chile es el Cupra León, que se posiciona como un hot hatch, es decir un hatchback potenciado para la deportividad, un valor que reside en la genética de esta marca que nació como el brazo de alta deportividad de Seat, pero que se ganó su lugar como una marca propia.

Siguiendo su genética, el León de Cupra se diferencia desde su look. Agresivo y altamente deportivo, luce un capó alargado y curvo, que termina en su parrilla central donde convergen las nervaduras en el logo, al centro de la calandra. Agresivos focos, con una señal lumínica muy propia, y grandes tomas de aire configuran su estética frontal. Las líneas suaves y orgánicas delinean su perfil, que potencian los pasos de ruedas, mientras que las nervaduras laterales delinean sus poderoso hombros, y su portalón trasero, que luce muy bien con sus luces de navegación a lo ancho del auto, y las cuatro salidas de escape, que prometen emoción deportiva.

“Con la llegada del León, reforzamos nuestro objetivo de ofrecer vehículos con un dinamismo y unas prestaciones fuera de lo común, con un agresivo y elegante diseño, potencia y radicalidad. El resultado: un modelo que llega a cautivar a aquellos adeptos de los vehículos deportivos compactos”, comentó Juan José Domínguez, gerente de Cupra en nuestro país. 

Un León, dos corazones

Dos son las variantes del nuevo León:  la primera cuenta para moverse y emocionar, con un motor de 1.4 litros TSI de 150 hp de potencia, con 250 Nm de torque. Este poder se administra mediante una caja automática de 8 velocidades, para marcar una velocidad máxima de 210 km/h, y un 0 a 100 km/h en 8,8 segundos, todo con un rendimiento de 14,5 km/l en ciudad, 21,3 km/l en carretera y 18,2 km/l en consumo mixto.

El León que más fuerte ruge es conocido como Cupra León VZ, que porta un bloque motor de 2.0 litros de cuatro cilindros, para erogar 300 hp de potencia y abuindantes  400 Nm de torque, cuyo control está a cargo de una caja automática DSG de 7 velocidades que permite llegar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Para marcar su deportividad y liderazgo en su gama. Su rendimiento en ciudad es de 11,9 km/l, en carretera de 18,7 km/l y un mixto de 15,5 km/l. 

Estas dos versiones que abren la oferta en Chile,  se comercializarán desde los $26.490.000 para la variante León y desde los $33.990.000 para la variante León VZ. La marca además adelanta que se sumará una tercera variante en el corto plazo, la cual conmemorará el primer año de CUPRA en el mercado chileno.