El Subaru XV, conocido por darle un nuevo impulso a la marca entre el público joven, llega a su fin. Al menos en teoría, ya que la tercera generación del modelo -que se lanzó la semana pasada en la Patagonia- hace su arribo como Crosstrek, nombre que lleva en Estados Unidos y Canadá, y que desde ahora adoptará en el resto del mundo. 

El cambio de apelativo no fue una decisión tomada a la ligera. Al menos un año estuvieron evaluando la situación, cuenta Tone Tomohisa, Product & Portfolio Planning division manager de Subaru, quien fue el encargado de desarrollar este nuevo modelo. “No fue una decisión fácil. Le preguntamos la opinión a muchas personas, tanto de Subaru como fuera de la marca. Pero este nombre tiene un mejor match con lo que es Crosstrek”, comenta. El japonés visitó Chile por un par de días para hablar del nuevo Crosstrek.

El fabricante también confía en que el posicionamiento de los 45 años que Subaru lleva en el país, hagan esta transición más fácil. 

¿Por qué Crosstrek? La razón es muy sencilla, explica Tone. “El concepto del vehículo es salir fuera de la ciudad, hacer actividades outdoor, y lo que hace es juntar las palabras crossover y trekking, que da un mayor énfasis a este estilo de vida. En el caso de Chile, que tiene tantos lugares para visitar, pensamos que es un gran match. Entendemos que a los chilenos les gusta hacer trekking en verano e ir a la nieve en invierno. Por eso este cambio de nombre de XV a Crosstrek hace sentido, es adecuado”. 

Reencantando al público juvenil

Uno de los objetivos detrás de los equipos de desarrollo del modelo es que los clientes sonrían y lo pasen bien, mientras ellos se preocupan de hacer vehículos más seguros, útiles, confiables y agradables de conducir. “Con nuestro equipo investigamos la voz y las necesidades de los clientes. A esto se suma nuestra propia valorización para unir ambos componentes y crear nuestra propuesta”.

Una pregunta complicada para Tone Tomohisa, es que destaque una sola cosa del nuevo Crosstrek. Como orgulloso padre de su modelo, -él estuvo a la cabeza del proyecto- no se puede quedar con solo una cosa.   

Lo primero, cuenta, fue revisar la rigidez del auto. “Para hacer el auto más agradable de conducir, se reforzó la carrocería y se desarrolló una nueva estructura del asiento. Hablamos con varios consultores médicos para asesorarnos, porque cuando se está manejando el cuello se mueve mucho, y esto genera cansancio”. 

Aunque no lo parezca a simple vista, el ruido de las vibraciones y del motor también van agotando al conductor, por lo que este cambio en la carrocería ayuda a mejorar la insonorización, y de paso hacer más relajado los viajes. 

Otros elementos que destaca el encargado de producto y portafolio, es la actualización de la dirección, para reaccionar más rápido al camino. En seguridad, el sistema EyeSight, que estrena su cuarta generación en el Crosstrek, agrega una cámara mono ocular, mejorando el rango de visión del vehículo. 

Por último -y algo que apela hacia los compradores bajo los 45 años a los que quiere llegar Subaru con este modelo- se encuentra el interior con pantallas más grandes y mayor conectividad. “En cuanto a las especificaciones, a los más jóvenes les gustan las pantallas más grandes, el infoentretenimiento, parlantes y otros gadgets. Por eso agregamos el cargador inalámbrico, y conexión inalámbrica para el sistema de AppleCar Play”. 

Por supuesto, el diseño de esta nueva generación del vehículo también está orientado a un público más juvenil. “El auto tiene una imagen de velocidad y ligereza”, explica Tome mientras muestra en una presentación las nervaduras del Crosstreck. “Escuchamos la opinión de los clientes, y para los jóvenes este punto es muy importante”.