Hasta no hace mucho, el mundo de las camionetas y de los vehículos de trabajo en general, era un ambiente espartano, por decir lo menos. Salvo las grandes camionetas americanas -siempre bien equipadas-, muchas de las pick ups vendidas en Chile contaban con lo suficiente para el trabajo, y sus sistemas estaban pensado para enfrentar desafíos, más que para el confort.

Pero eso ha cambiado, desde un poco más de una década, con nuevas tecnologías y fabricaciones en escala que han permitido que la nueva generación de camionetas, hoy lleguen con una sorprendente cantidad de equipamiento, en seguridad, comunicaciones, entretenimiento y confort, que agregan versatilidad a este popular formato de vehículo. 

Así, desde la segmentación propia de tamaño y capacidades, con camionetas pequeñas, medianas y grandes, ahora se incluyen conceptos como premium, confort, seguridad activa y hasta electromovilidad. Con ello, el público objetivo se amplía muchísimo más allá que las simples flotas de trabajo. 

Un buen ejemplo, que marcó tendencia, fue el lanzamiento de la Maxus T90. Max Sfeir, gerente de Maxus en Andes Motor, comenta. “La T90, en tanto, es una camioneta que cumple con lo que se le exige a este tipo de vehículos y además incorpora mejores prestaciones y equipamiento premium como climatizador automático, asientos de cuero con ajuste eléctrico, calefacción en asientos delanteros y volante entre muchas otras diferencias que la ponen a la altura de un SUV de Lujo. Esto la convierte en una excelente alternativa para fines más recreativos y el uso familiar”.

Para entenderlo, este modelo cuenta con alto equipamiento no solo en su cadena de poder, sino en su equipamiento. Ofrece un motor diésel 2.0 Bi-Turbo de geometría variable (VGT) e inyección directa, para desarrollar 215 HP y 500 Nm de par. Pero no solo eso, también porta asientos deportivos eléctricos de cuero con calefacción, volante multifunción y calefaccionado de cuero, panel de instrumentos digital de 10” y pantalla táctil de 12” con Apple Carplay integrado y sistema QD Link para vincularse a equipos con sistema Android. Un lujo para el trabajo. 

La mejor compra

La tendencia no es precisamente reciente, pero adquiere mayor visibilidad con la fortaleza de las camionetas hoy en las ventas. Un actor que rompió esquemas fue Honda, con su Ridgeline, una de las pocas pick ups monocasco, que desde el mercado estadounidense llegó a ofrecer más en una camioneta.

“El mercado de pick-ups siempre ha sido importante en el país, por ello es que nuestra Ridgeline destaca con elementos como estabilizador del vehículo con control de tracción, distribución electrónica de frenos con anti-bloqueos, asistente de frenado, monitoreo de la presión de los neumáticos, luces de día (DRL) LED, airbags delanteros de doble etapa y umbral múltiple. Además, incluye cinturones de seguridad de 3 puntas (con indicador de desabrochados), anclajes isofix para sillas de menores toda la segunda fila y seguro a prueba de niños en puertas traseras. Se suma a lo anterior la incorporación del exclusivo conjunto inteligente de tecnologías de seguridad y asistencia al conductor, Honda Sensing”, comparte Luis Vecchionacce, Subgerente comercial de automóviles Honda Chile.

En la misma línea opina Federico Muñoz, subgerente comercial de Changan, que explica: “es una mezcla entre confort, seguridad, prestaciones y versatilidad. Las camionetas son cada vez más confortables y modernas, ofreciendo un andar similar al de un SUV y entregando esta versatilidad que les permite ser usadas tanto para el trabajo como para el uso personal.”

Las nuevas tecnologías disponibles, sumado a la experiencia de los fabricantes, hoy ofrecen toda una nueva generación de camionetas, que no solo suma usuarios, sino también marcas. En plena pandemia, se estrenó la Peugeot Landtrek, que si bien en rigor no es su primera pick up (tuvo versiones de muchos de sus más afamados autos), si se posiciona como uno de los ejemplares premium, con Hill Assist (asistente de pendiente), control de trailer y sistemas de asistencia avanzada. 

Francisco Espinoza, gerente de JAC Chile, explica cómo esta evolución acerca cada vez más a los vehículos de trabajo a una experiencia de primer nivel. “Es importante el cambio que han tenido en los últimos años, ofreciendo mayor confort y equipamiento, lo que las hace parecerse más a un SUV en cuanto a su andar. En este segmento los clientes buscan una combinación de confort, que hoy en días es similar al de un SUV, seguridad y potencia, esto último debido a que muchos las utilizan como herramienta de trabajo”, analiza el ejecutivo. 

Francisco del Valle, gerente comercial Difor, desde los concesionarios analiza: “En los últimos años la oferta general de camionetas ha mejorado mucho en términos de tecnología, seguridad y confort. Eso, sumado a la versatilidad que ofrecen, ha motivado a clientes de SUV a cambiarse a camionetas. Por otra parte, con la llegada de camionetas EuroVI la compra es ahora más atractiva para personas naturales porque el impuesto verde que pagan es menor”.

Hoy, por ejemplo en una camioneta nueva mid size, no es raro encontrar equipamiento como doble airbag frontal, sensor y cámara de retroceso, freno de mano eléctrico, frenos ABS, control de tracción, control de estabilidad, distribución electrónica de frenado y control de asistencia en ascenso, casi como base; pero que suma hasta llegar a sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS).