Un año complicado en ventas de autos puede ser algo complejo, para las marcas; pero para los consumidores puede traer buenas sorpresas, como el caso del Nuevo Citroën C3. No se trata de la evolución del sofisticado C3 BlueHDI, europeo y tecnológico; sino del C3 Mercosur, es decir hecho y pensado para nuestro continente. 

Citroën se adelanta al año y con una astuta movida de mercado, posiciona su nuevo C3 de origen brasileño al borde de los 10 millones de pesos ($10.990.000 según su web), respondiendo al nuevo escenario, donde se presenta un top ten en ventas, que recuerda a los comienzos de los 2000, con los autos más económicos liderando las colocaciones. 

Pero el Citroën C3, no solo trae un buen precio, sino que se siente como volver a los orígenes, en una oferta deformada por la aún incipiente electromovilidad, y el arrasador fenómeno de los SUV. Acá hay un auto honesto, realista, práctico y fácil de conducir. 

El argumento más importante

En la evolución del mercado automotor chileno, por décadas los autos más vendidos fueron los de menor precio de venta inicial, esta tendencia evolucionó y en la última década comenzamos a ver líderes de alto valor, muchos SUV y camionetas, lejanas de los ¨precios de entrada”. 

Con el nuevo Citroën C3, la marca francesa se apresta a entrar en este competitivo nicho, que regresó en este año de contracción de la demanda, y donde regresamos a ver a los autos más económicos entre los más vendidos, según cifras de ANAC. 

Pues bien, el nuevo compacto urbano de Citroën llega con el precio a su favor, con un valor de entrada de $10.990.000 en una oferta que pocas veces baja de los 11 millones. Pero además agrega los valores franceses de vanguardia, confort y eficiencia que es un sello de esta marca, en todos los componentes de su lineup. 

Pero el producto es atractivo y eficiente. La primera parte -su atractivo- se sustenta en la línea de diseño, claramente de la marca e indiscutiblemente un C3, que se conforma con este estilo amable: el frontal con los chevrones de elemento central, capó robusto, potente nervaduras laterales y con pasos de rueda y “hombros” prominentes, llevan esta simpatía que genera a un estilo algo más deportivo. El techo bicolor y las barras en el techo, agregan aventura al conjunto. 

El interior es algo convencional, pero se agradece. Lejos de la hipersofisticación que presentan los tableros de hoy, el C3 se mantiene fiel a la marca con sus tableros minimalistas y digitales, que se complementa con la interfaz principal, una pantalla táctil en el centro del tablero. La pantalla tiene un funcionamiento rápido, y es intuitiva. Crítica al margen, siendo un auto más bien tradicional, el volumen del sistema de audio está dentro de la pantalla táctil, para muchos no lo suficientemente cómodo. 

Al alcance, con alta tecnología

La interfaz principal es el sistema Citroën Connect Touchscreen 10”, que  integra  radio, bluetooth y smartphone, además de Android Auto o Apple Carplay de forma inalámbrica. Esta conectividad se complementa con hasta tres entradas USB de carga rápida, dos orientados hacia el asiento trasero y uno en la consola central, junto al conector de 12V.

El habitáculo está bien construido, cumple con su categoría, y es amigable: un auto que todo el mundo puede conducir. La versión que probamos era con transmisión mecánica de 5 relaciones, que administra los 82 caballos de fuerza, y 115 Nm que desarrolla su motor Puretech 82, de 1.199 cc, que resultan más que suficiente para una ágil movilidad en su terreno natural: la ciudad.

Los compactos y su agilidad se muestran bien con el Citroën C3, la capacidad de administrar la caja mecánica, de 5, jugar con el torque y la velocidad, aprovechar el espacio para estacionar y salir de aprietos en el tráfico resultan gratos en la ciudad. 

Buena aislación acústica para su categoría, una buena suspensión que sigue siendo el sello de la marca, junto con un estilo lúdico y juvenil, lo ponen bien expectado como primer auto o para el público juvenil. Con el Nuevo C3, Citroën no solo entra a la guerra de precios entre compactos, sino que entrega su estilo frances, a un público al cual antes le parecía lejano.

El habitáculo está bien construido, cumple con su categoría, y es amigable: un auto que todo el mundo puede conducir. La versión que probamos era con transmisión mecánica de 5 relaciones, que administra los 82 caballos de fuerza, y 115 Nm que desarrolla su motor Puretech 82, de 1.199 cc, que resultan más que suficiente para una ágil movilidad en su terreno natural: la ciudad.

Los compactos y su agilidad se muestran bien con el Citroën C3, la capacidad de administrar la caja mecánica, de 5, jugar con el torque y la velocidad, aprovechar el espacio para estacionar y salir de aprietos en el tráfico resultan gratos en la ciudad. 

Buena aislación acústica para su categoría, una buena suspensión que sigue siendo el sello de la marca, junto con un estilo lúdico y juvenil, lo ponen bien expectado como primer auto o para el público juvenil. Con el Nuevo C3, Citroën no solo entra a la guerra de precios entre compactos, sino que entrega su estilo frances, a un público al cual antes le parecía lejano.

En seguridad contempla, de serie,  doble airbag frontal, control de estabilidad y tracción con asistente de arranque en pendiente, sistema de frenos ABS con EBD, indicador de cambio de marchas, luces de circulación diurna (DRL), apoyacabezas independientes y cinturones inerciales de tres puntas en todas las plazas. 

La versión Feel incluye alza vidrios traseros eléctricos, volante forrado en cuero y regulable en altura, espejos laterales con ajuste eléctrico, alarma perimetral, doble conexión USB trasera, luces diurnas LED, chevrón cromado, manijas de puertas color de la carrocería, llantas de aleación de 15”, barras de techo longitudinales y carrocería bitono.