Citroën Berlingo pasajeros: para los tiempos que corren

Como nunca la incertidumbre convocada por la pandemia global COVID-19 se ha instalado en casi toda la sociedad. En nuestro país, tras los difíciles meses de cuarentena, los expertos se muestran sorprendidos de la recuperación del mercado automotriz, que exhibe un buen índice de recuperación, apostando todos porque el próximo años, puede ser de fuerte recuperación.

Aunque este fenómeno no está del todo explicado, las inyecciones de capital y ayuda a las personas, además de cierta comprensión de la importancia de los vehículos particulares en una crisis de este tipo, parecen haber aumentado la demanda.

A eso hay que agregar que para muchos, hoy un auto es la garantía de poder unirse a la filas de negocios como el delivery o última milla en caso de una emergencia. Más que un auto para el apocalipsis, al parecer estos tiempos requieren de un modelo como el Citroën Berlingo de pasajeros, un modelo que permite transitar de los cuidados de la familia al transporte de pasajeros, sin dificultad. Una segura garantía para estos tiempos inciertos.

Lanzado a comienzos de 2019, es hoy parte de la UX o experiencia de usuario que brindamos en Garage DF, precisamente al tratarse de un modelo que parece ideal para los tiempos que corren, al convocar no solo alta eficiencia en sus motores, sino también un buen nivel de seguridad y equipamiento. 

Exteriormente, la volumetría interior, uno de sus grandes valores, obviamente domina su diseño. Por fuera se ve como un pequeño y futurista minibus, al combinar la carrocería versátil y amplia de una van, con un frontal que rescata todos los gestos de diseño que la marca ya ha sabido proponer en toda su gama.

De esta manera, comparte la parrilla de línea horizontales que se funde con el logo Citroën, dejando las luces de servicio un poco más bajas, con un alojamiento de neblineros que le suma deportividad. Toma de aire baja, con molduras en negro, al estilo impuestompor Citroën Cactus, completan un estilo funcional pero no por eso menos atractivo.

Su interior es uno de sus fuertes en muchos sentidos. A la practicidad que ofrece su enorme espacio interior (cuentan no solo con mucho volumen disponible, sino que está lleno de portaobjetos muy bien pensados), cuenta con dos portalones deslizantes en los laterales, que hace muy fácil el acceso a las nada menos que 5 plazas traseras. Las dimensiones del maletero son de 322 litros por detrás de la tercera fila, que pueden aumentar hasta 3.500 litros con los asientos de la segunda corrida plegados. Funcional total gracias a la modularidad que entrega a sus usuarios, que pueden configurar este gran espacio casi a placer.

Pero no solo eso, también es confortable. Buenas butacas, espacio para moverse cómodamente en su interior. Lo confortable de su interior no deja fuera al conductor, que se sentirá a gusto, sobre todo si gusta de una conducción vivaz y dinámica.

Fiel a su nicho de familiar, su oferta en seguridad es abundante, incluye: airbags frontales y laterales, detector de neumáticos poco inflados (DSGi), encendido automático de luces, control de estabilidad, frenos ABS con distribución electrónica de frenado y asistencia en frenada de urgencia, sistema Hill Assist para partidas en pendiente, neblineros con función cornering, fijaciones Isofix en cada asiento de la segunda fila, indicador de descanso recomendado (Coffee Break Alert) y sensor de retroceso, entre otro equipo.

Porque a pesar de su aspecto algo abultado, desde el exterior; el Citroën Berlingo Pasajeros ofrece una excelente experiencia de manejo, claro en función de los notables y muy eficientes motores turbocargados de Citroën que han marcado a la gama actual de la marca. Se trata en este caso de un bloque diésel BlueHDi 100 S&S, de cuatro cilindros, turbocomprimido, de 1.560cc capaz de entregar 100 caballos de fuerza y 254 Nm de par, que en la variante de prueba que pudimos testear, cuenta con una sofisticada transmisión automática de 8 relaciones, controladas mediante un dial en la consola central, poco habitual, pero muy intuitivo y práctico.

Al menos con poca carga, que fueron las condiciones en que fue probada, la Citroën Berlingo pasajeros se integra perfectamente bien con su transmisión y carrocería. Los nuevos motores de Citroën aprovechan su alto torque para transmitir sensaciones muy vivaces en ciudad y carretera: da la impresión que la fuerza o se va a acabar, y la aceleración es constante, veloz en responder y -a pesar de su tamaño- este modelo se siente en el tacto del volante muy ágil.

También la experiencia de usuario es buena en términos de tecnología. Si bien no cuenta con uno de los tableros más avanzados hoy del mercado, si lo es en su nicho, sumado a que las vanguardistas líneas de diseño de Citroën, proveen una excelente sensación de tecnología, mediante un muy grato diseño, interfaces limpias y eficientes. Una gran pantalla táctil central brinda control sobre los sistemas de infoentretenimiento y la coordinación necesaria con smartphones, que en este caso se conectan mediante mirror screen y Apple CarPlay y Android Auto.

Grandes superficies limpias, de buenos materiales, con instrumentos claro, sin superabundancia de información, completan una experiencia bastante grata tras el volante. Sorprende lo bien que responde el conjunto motor-caja en un vehículo de este volumen, pero su bien calibrada suspensión (una especialidad de Citroën), lo convierte en un auto no solo práctico, sino que muy alegre en la conducción y con un precio bastante atractivo, dadas la cantidad de soluciones que ofrece en el mismo formato.

 

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