La noticia era esperada: BYD (Build Your Dreams), la marca china especializada en electromovilidad que tiene a Santiago de Chile, con una de las mayores flotas de buses urbanos eléctricos en la región, al fin regresaba a comercializar sus autos en Chile, esta vez de la mano del Grupo Astara. 

En el lanzamiento se mostraron dos modelos, el espectacular sedán deportivo Han y el SUV grande Tang, al que pronto se sumaría el protagonista de nuestra “Experiencia de Usuario” de Garage DF, el SUV medio Yuan Plus EV, un modelo que hace más amigable la electromovilidad, destinado a democratizar los viajes cero emisiones, tal como lo hacen a diario los buses de esta empresa en nuestro país.

Del portafolio actual en autos 100% eléctricos que ofrece BYD, el Yuan Plus es su modelo más cercano a un conductor normal que quiere acercarse a la movilidad cero emisiones: no es un espectacular ni futurista sedán como lo es Han, ni un todoterreno premium y cero emisiones como el Tang, sino un SUV urbano, que para muchos solo su silencioso andar puede revelar que se trata de un protagonista de la nueva movilidad electrificada. 

Amigo urbano

A diferencia del Han, cuyo objetivo es el performance deportivo en base a la electromovilidad, aderezado de una experiencia premium; el Yuan Plus se configura como un SUV que puede acompañarte todos los días, en ciudad y en trayectos medios, sin parecer salido de una nave espacial. Un valor muy apreciado en ambientes donde la discreción es una virtud, como en el mercado chileno. 

Sin embargo, el BYD Yuan Plus es atractivo, principalmente porque traspasa mucho de la espectacularidad futurista, que se muestra como el sello de la marca, a un formato más compacto, de SUV medio, que se ve más amigable, menos extremo en sus propuestas. Pero además es más ágil, más manejable y estacionable que sus compañeros de portfolio, pero la experiencia futurista premium de su interior no es transable para BYD y su Yuan la transmite a cabalidad. 

Comenzando por el diseño, su perfil es de un SUV deportivo, con caída fastback en el portalón trasero, coronado por un breve spoiler. Entre las luces de estacionamiento se lee “Build Your Dreams”, acción necesaria frente al algo hermético BYD. Pasos de rueda bien marcados y una fuerte nervadura que atraviesa las puertas por los laterales, le dotan de una sensación de movimiento intrínseco, que subraya el dinamismo que es capaz de ofrecer. 

El frontal está conformado por líneas simples y curvas, con un capó de algo redondeado que hace juego con sus focos que ocupan las esquinas delanteras abarcando desde el paso de rueda, hasta llegar al frontal conformado por una superficie cromada con el logo de la marca. El efecto es moderno, pero sin exageraciones, ni forzar el estilo futurista que propone el modelo. 

Inner experience

En el interior, en tanto, el Yuan muestra lo que verdaderamente es: un automóvil muy avanzado, que cuenta con tecnología de vanguardia desarrollada con foco en tres objetivos: cero emisiones; alta asistencia al conductor, y facilitar la vida cotidiana.

Así, cuenta con innovadores diseños en su interior (como su imperdible palanca para abrir las puertas del interior, con una forma anatómica para los dedos, aprovechando el espacio para ubicar uno de sus muchos parlantes. Funcionalidad y diseño, que se complementan con la palanca de control de la transmisión. También son circulares las toberas de aire y que dan paso a lo que se convierte en un sello de identidad de BYD: su gran pantalla táctil central que rota en 90°, cambiando de horizontal a vertical, en la interfaz más cercana a un tablet o smartphone hoy disponible en el mercado nacional. 

Esta experiencia tecnológica llega a su máximo cuando se conduce, con sus modos de conducción que van de Eco a Sport, con un notable cambio de comportamiento. Eco resulta más dócil y tranquilo, porque en Sport saca las garras deportivas y muestra el verdadero poder de la electromovilidad: alto torque siempre disponible. 

El volante es deportivo, orgánico con varios controles a mano, y tras él a modo de cuadro de instrumentos, una pantalla muy precisa informa sobre los datos operativos del auto. Su tamaño permite que en la conducción no se pierda de vista, mientras que el gran protagonismo de la interfaz de infoentretenimiento, los verdaderamente importante para la familia, quedé en la pantalla móvil, que cuenta con buena velocidad y algunas sorpresas como cámara para grabar la conducción y múltiples ángulos y ayudas. El Yuan Plus facilita la vida urbana. 

Todo se sustenta en su motor síncrono de imán permanente capaz de desarrollar 150 kW de potencia (poco más de 200 caballos de fuerza) y 310 Nm de torque. Como buen eléctrico su transmisión es muy sencilla: Drive, Neutro y Reversa, con un botón para parking, que activa de manera automática el freno de mano. 

Este tipo de plataformas electrificadas, con transmisiones de avanzada, se comportan en el manejo como uno quiera básicamente y el BYD Yuan Plus es capaz de cambiar su personalidad, desde un SUV familiar, tranquilo y urbano, hasta un velocista para autopistas. Todo depende del buen contexto que provea el vehículo, en términos de suspensión, insonorización y precisión, cosas que este modelo logra sin problemas, ofreciendo un auto que es amigable y un excelente primer paso para iniciarse en la electromovilidad.